Procesan a enfermero por matar a 100 pacientes, en Alemania

El enfermero cumple una condena de cadena perpetua

El enfermero ya había afrontado dos procesos por asesinato (Foto: @S_Schwartzmann)

Por: Salvador Gaytán

Berlín, Alemania (Rasainforma.com).- Alemania inició este martes el proceso contra un enfermero por asesinar a 100 pacientes, una cifra que podría incrementar, pues hay indicios de otros posibles crímenes del procesado.

Con un “sí” Niel Högel reconoció su culpabilidad de los cargos que le imputa la Fiscalía. Su juicio inició en la Audiencia de Oldenburg, centro de Alemania, el juicio del asesino confeso, quien ha admitido sus crímenes en procesos anteriores.

El enfermero, de 41 años, cumple con una condena a cadena perpetua, dictada en 2015, por varios casos de asesinato o intento de asesinato de pacientes.

El nuevo proceso contra Högel empezó con un minuto de silencio para sus víctimas, cuyos nombres fueron leídos a continuación, a lo que siguió una primera declaración asumiendo su autoría y después una explicación de sus móviles.

Actuó por “estrés” y suministró sobredosis de analgésicos a sus pacientes para intentar a continuación de reanimarlos y lograr con ello el reconocimiento de sus colegas.

En la mayoría de las veces, el resultado no era el que esperaba, y los pacientes morían, al parecer elegidas arbitrariamente y de edades comprendidas entre los 34 y los 96 años.

Lo crímenes que se le imputan corresponden a muertes ocurridas en las clínicas de Oldenburg y Delmenhorst, donde trabajó entre 2000 y 2005.

Los primeros casos salieron a la luz en 2005, cuando una compañera de trabajo vio cuando el hombre le inyectaba a un paciente una sustancia que no le había sido adscrita.

A partir de ahí se abrieron diligencias contra él, que derivaron en un primer juicio, en 2008, que desembocó en una condena de siete años de cárcel por intento de asesinato.

En 2014, enfrentó su segundo proceso, a instancias de familiares de otras víctimas potenciales, y terminó con una condena de cadena perpetua por asesinato e intento de asesinato en al menos siete casos.

Durante el segundo proceso, el enfermero confesó ser autor del asesinato de cien pacientes, por lo que se abrieron investigaciones sobre 64 muertes ocurridas en Delmenhorst y otras 36 en Oldenburg.

Autoridades alemanas continuaron con las investigaciones sobre esos otros casos sospechosos, hasta abrirse una nueva acusación formal por hasta 106 asesinatos, de los cuales se han probado un centenar.

Se necesitó exhumar cadáveres, algunos de los cuales habían sido enterrados en Turquía, en busca de restos de los medicamentos administrativos, sustancias tales como Ajmalin, Sotanol y Lidocaína.

Högel había confesado que usó dichos medicamentos para provocar alteraciones serias en la circulación y el ritmo cardiaco en los pacientes.

El enfermero explicó que la tensión que vivía ante lo que podía suceder cuando inyectaba el medicamento, lo bien que se sentía cuando perseguía reanimar a los pacientes y lo deprimido que le dejaban las muertes.

Cuando moría un paciente se prometía a sí mismo no provocar más muertes, pero sus buenos propósitos “se desvanecían con el tiempo”, explicó, al admitir que buscaba demostrar su valía ante colega.

Con información de EFE