Por: Adoración Araiza

Ciudad de México (Rasainforma.com).- Esta mañana la princesa Eugenia de York, nieta de Isabel II de Inglaterra, se casó con Jack Brooksbank, en la capilla de St. George del Castillo de Windsor, el mismo lugar donde el príncipe Harry y Meghan Markle se dieron el sí el pasado mes de mayo.

La princesa fue llevada al altar por su pardre, el príncipe Andrés, para dar el “sí, acepto”, tras subir la escalinata hasta el altar en donde la esperaba Jack Brooksbank.

Lució un vestido realmente pomposo, un clásico vestido blanco de manga larga, firmado por los diseñadores Peter Pilotto y Christopher de Vos.

El diseño se caracteriza por su escote pico, tanto de la parte delantera como de la espalda, y una doble tela que recubre los hombros.

El vestido con aires medievales se ajusta a la cintura y termina con una larga cola de casi cinco metros.

Sin duda, es un diseño sumamente sencillo, pero con un toque elegante ya que cuenta con dibujos florales casi imperceptible en todo el diseño.

La tiara. De York ha lucido una majestuosa diadema con una esmeralda verde en el centro que ha captado toda la atención de su estilismo.

La princesa británica se ha decantado por unos pequeños pendientes de esmeralda verde que combinan a la perfección con las piedras de la tiara y en maquillaje ha lucido un estilo muy natural, pero lo que realmente llamó la atención fue su rechazo al velo, un accesorio muy habitual en las bodas tradicionales en la realeza.

A pesar de ser una boda real, esta boda no logró conseguir la magia como las anteriores, tras se criticada por su elevado costo o tal vez por una mezcla de saturación y escepticismo sobre el papel de la princesa en la vida pública británica.

Con información de La Vanguardia y Hola