Consar: insostenibles las pensiones con beneficio definido

La carga fiscal será para la generación que está activa en el mercado; el envejecimiento poblacional afecta

Foto: Ilustrativa

Ciudad de México (Rasainforma.com/Redacción).- El crecimiento demográfico y un contexto en el que habrá menos jóvenes trabajando que personas jubilándose hace que el esquema de beneficio definido sea insostenible y pueda representar un riesgo para las finanzas públicas del país, expone la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

“Los sistemas de beneficio definido, en caso de no estar debidamente fondeados, pueden llegar a comprometer la estabilidad de las finanzas públicas y representar una alta carga fiscal para la generación que se encuentra activa en el mercado laboral”, indica en su análisis Retos del Sistema de Pensiones de Beneficio Definido.

Expone que las pensiones bajo este esquema se fondean con parte de los salarios de los trabajadores que están activos y el monto de la pensión se determina con base en una fórmula establecida por el historial del salario de los trabajadores, el tiempo de cotización y la edad.

“Los esquemas de pensiones de beneficio definido fueron creados en una época donde existía una menor esperanza de vida de la población; sin embargo, el envejecimiento poblacional que se vive en México ha incrementado la tasa de dependencia, la cual se refiere al número de personas de 65 años o más sobre el número de personas en edad de trabajar entre 15 y 64 años”.

En 1950, la población de adultos mayores era de 128.8 millones, lo cual representaba 5.08% de la población, con lo que la tasa de dependencia era de 8.4%, es decir, por cada 100 personas de 15 a 64 años había 8.4 adultos mayores.

Se estima que en el 2050, 15.82% de la población total serán adultos mayores, equivalentes a 1,546.06 millones, con una tasa de dependencia de 25.2 por ciento.

Comenta que si bien en México existe ya una mayoría de trabajadores bajo el esquema de un sistema de contribución definida (afores), aún sobrevive un sin número de pensiones bajo el modelo de beneficio definido.

Por ejemplo, todos los trabajadores que actualmente llegan a la edad de jubilación y cotizaron antes de las reformas de 1997 y el 2007 seguirán retirándose bajo las reglas del sistema de beneficio definido, el cual no dejará de tener obligaciones hasta que se extinga la generación de transición, señala la Consar, lo que se calcula puede llevar hasta 80 años.

Asimismo, menciona que aún existen diversos regímenes de beneficio definido no reformados en universidades, estados y municipios que enfrentan diversos retos de sostenibilidad y de los que se tiene poca información.

La Consar indica que un ejemplo de insostenibilidad de seguir manteniendo un esquema de beneficio definido es Brasil, el cual, al no reformar su sistema de pensiones, actualmente destina 10% de su Producto Interno Bruto (PIB) a financiar las generosas pensiones de pocos brasileños.

En el caso de México, destaca que este gasto ha ido creciendo de manera significativa; durante el 2010, el gasto en pensiones en México representó 2.6% del PIB, pero seis años después, para el 2016, esa cifra pasó a ser de 3.3 por ciento.

“Las estimaciones prevén que este gasto crezca al menos los próximos 20 años, dado que estará retirándose la mayor parte de la generación de transición”.

Añade que en el 2017 se destinaron al pago de pensiones y jubilaciones 705,952 millones de pesos. De este total, 49% es de pensiones de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, con un total de 345,575 millones de pesos; mientras que 27% es del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado con 188,223 millones de pesos.

Para los trabajadores de Petróleos Mexicanos y la de Comisión Federal de Electricidad corresponde 13% a pensiones, lo que representa 88,610 millones de pesos, y 11% restante son pensiones de trabajadores del gobierno federal.

El regulador de las afores expone una serie de propuestas que ha hecho la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) para darle más viabilidad financiera a los esquemas de beneficio definido que quedan en el país.

Entre ellas está el establecer fórmulas que prevean la posibilidad de disminuir las obligaciones de pago ante determinados factores.

También menciona que los gobiernos que subsidian esquemas pensionarios con recursos fiscales deben poder explicar y transparentar los montos, tendencias y razones de dichos subsidios.

“Las nuevas generaciones no están al tanto de que son sus impuestos los que están financiando las pensiones de los adultos mayores, y que ellos difícilmente gozarán de dichos beneficios. Si bien no resulta un tema políticamente sencillo de explicar a la sociedad, la OCDE recomienda hacerlo en beneficio de la equidad intergeneracional futura”.

La Consar concluye que México enfrenta un importante desafío en materia de pensiones, pues si bien se habla mucho de los retos de los sistemas de contribución definida (afores), la realidad es que los esquemas de beneficio definido que aún sobreviven representan una presión fiscal.

Las pensiones bajo el esquema de beneficio definido se fondean con parte de los salarios de los trabajadores que están activos y el monto de la pensión se determina con base en una fórmula establecida por el historial del salario, el tiempo de cotización y la edad del trabajador.

Con información de El Economista

 

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