Algunos críticos esperaban que fuera la nueva “Juego de Tronos”, sin embargo está muy lejos de serlo, principalmente por su incapacidad de dar profundidad a todas las historias (Foto: Cortesía)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/RED113).- “Troya: La caída de una ciudad”, producida por la BBC de Londres y transmitida en Netflix, que se inspira en la “Iliada”, es una serie de claroscuros.

Es entretenida, pero en términos generales carece de la profundidad que espera dar a la historia, donde lo más destacable son las interpretaciones de Odiseo (Joseph Maulle) y Agamenon (Johny Harris).

Algunos críticos esperaban que fuera la nueva “Juego de Tronos”, sin embargo está muy lejos de serlo, principalmente por su incapacidad de dar profundidad a todas las historias, hecho que sólo logra con los dramas de Odiseo, Agamenon y eventualmente con el romance de París y Helena.

Sin embargo, comete el error de casi todas las producciones anglosajonas, dar prioridad a los troyanos en su relato, cuando desde su origen se ha tratado de una epopeya griega.

Esto hace que Aquiles, el guerrero más destacado de la guerra de Troya, siempre tenga una participación limitada.

El desarrollo de la trama también desaprovecha personajes como Ayax y Eneas.

No es que la serie sea mala, sino que es únicamente es entretenida. Sin embargo, se espera que haya una segunda temporada, dado que el final de “Troya” nos deja a las puertas del regreso de Odiseo a Ítaca, una clara alusión a la “Odisea”; mientras Eneas reúne a los sobrevivientes de Troya, un giño obvio a la “Eneida”.

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