Recomiendan especialistas vigilar lunares en la piel

Llamaron los médicos a cuidar la aparición espontánea, crecimiento o cambio de color de lunares

El melanoma, si bien no es el más frecuente de los tumores de la piel, sí es el de mayor malignidad (Foto: Cortesía)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- A estar siempre alertas y vigilantes de la aparición espontánea, oscurecimiento y/o crecimiento de lunares en la piel, y extremar medidas ante la exposición al Sol recomendó Fernando Martínez Madrigal, especialista en anatomía patológica del Hospital General de Zona #83 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a propósito del Día Mundial del Melanoma.

El melanoma es un tumor maligno de la piel, de hecho es el más maligno de todos los tumores de la piel, clasificado como uno de los más malignos de todos los tumores que hay, aseguró Martínez Madrigal, y se asocia a dos factores: predisposición genética, y cita el caso de personas que sufren de “síndrome de nevos displásicos múltiples”; y la otra, la exposición a los rayos del Sol.

Se puede presentar a cualquier edad, y no hay predominancia entre hombres o mujeres, sino que más bien está relacionado con la cuestión racial, ya que se desarrolla principalmente en pieles de tipo nórdica, cuya característica es piel muy clara con ojos azules, aseguró Fernando Martínez, por lo que en México no es una patología tan frecuente, ya que en este país la piel clara con ojos claros tiene asociación con otro tipo de tumores como el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide, con menor grado de malignidad. Sin embrago, aseguró, sí hay casos presentes de melanoma.

Los síntomas que pueden alertar para el desarrollo de esta neoplasia es que un nevo o lunar preexistente empezara a crecer, o que cambie de color; ya que generalmente “los lunares son de color café y si cambia a color negro, es un dato de alarma para acudir al médico, el resto de síntomas son silenciosos ya que es indoloro, es decir, no produce dolor”, explicó.

La agresividad de un melanoma es que puede provocar metástasis, es decir, extenderse a los ganglios linfáticos; de la planta de los pies, hacia la ingle; los que están en los brazos a la axila.

Puede presentarse en cualquier parte del cuerpo, aún en zonas no expuestas como la espalda, palmas de las manos y plantas de los pies, siendo éstas dos los lugares más frecuentes para la aparición de un melanoma por lo que recomienda, estar al pendiente siempre de nuestro cuerpo, incluso de las pigmentaciones debajo de la uñas. Si hay sospecha, debe acudir con el dermatólogo, quien de acuerdo a los bordes de la lesión, la coloración o pigmentación y otras características hará un diagnóstico clínico y le derivará con un oncólogo.

Finalmente el diagnóstico es histopatológico, es decir, para declarar melanoma, es necesario extirpar completamente la lesión y enviar la muestra o biopsia a patología para su estudio definitivo, con el que podrá determinarse la extensión y profundidad del tumor, para indicar el tratamiento adecuado.