Pregunta

¿Por qué planas, páginas, espacios de radio, televisión  y sinnúmero de entrevistas, en estudio y callejeras dan cuenta de lo que demanda la Coordinadora y poco o nada se sabe de lo que dice (oferta) y hace la autoridad con las que se reúnen? ¿La consigna es que sólo se debe conocer lo que dice la parte beligerante y lo otro dejarlo a la especulación? La primera se debe a su comunidad, la otra a todos los mexicanos.

De cara a la abierta provocación, la amenaza (además cumplida), el enfrentamiento, la crítica, la sociedad ¿sólo debe recibir como respuesta de la autoridad un lacónico estamos dialogando, en un diálogo de sordos que ha llevado el conflicto al límite de la tolerancia y la violencia?

Cómo ayudar, cómo orientar a quienes no tienen información, cuando ésta se genera de un solo lado. ¿Cuál es el propósito? Si es que hay alguno.

Ya se cuentan en millones los afectados por la beligerancia incontenible de la coordinadora y al parecer no es suficiente para que se ofrezca una línea, una frase que ilustre de los supuestos encuentros en la búsqueda de acuerdos.

¿Sirve de algo, en serio, que se sienten a platicar y tomar café y botellas de agua si ninguna de las partes depone su actitud? ¿De qué sirve “negociar” si los plantones, amenazas, saqueos toma de carreteras, de centros comerciales continúan, aún durante  los supuestos acuerdos, si da lo mismo sentarse a “negociar” si ninguna de las partes está dispuesta a ceder?

¿Se puede considerar como oficial la inauguración de amenazar, intimidar, secuestrar, tomar camiones, automóviles, quemarlos, volcarlos, violar los derechos humanos rapando y amenazando a la gente y gozar de absoluta impunidad? Sería bueno saberlo para que la sociedad, toda, lo haga sin temor.

Cómo no habrá respuesta, asumamos que se puede hacer, en pocas palabras, lo que les venga en gana, bueno, casi todo, porque hay territorios exclusivos de la coordinadora, si esto es así, entonces alguien sale sobrando, pese a que es su responsabilidad.

El lunes se tendrán algunas respuestas, ojalá que no sea la violencia, y el problema, seguirá sin resolverse y todo por no llamar a las cosas por su nombre… entre otras cosas.

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