Papa Francisco reitera su cercanía a víctimas de atentados en Egipto y Manchester

Rezamos también por las víctimas del horrible atentado del lunes pasado en Manchester, donde tantas vidas jóvenes fueros arrancadas cruelmente, dijo el Santo Padre

“Estoy cercano a los familiares y a cuantos lloran a los desaparecidos”, puntualizó ante cientos de fieles (Foto: @aciprensa)

El Vaticano (Rasainforma.com/Redacción).- El Papa Francisco volvió a mostrar su cercanía y solidaridad con las víctimas y familiares de los atentados terroristas en Egipto y Manchester perpetrados la semana pasada dejando decenas de muertos.

En un mensaje pronunciado tras el rezo del Regina Coeli en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre dirigió, en primer lugar, unas palabras de aliento al pueblo egipcio y al Patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa, Papa Tawadros, por el atentado terrorista que el viernes 26 acabó con la vida de 29 cristianos coptos.

“Deseo expresar nuevamente mi cercanía con el querido hermano Tawadros y con la comunidad copta ortodoxa de Egipto que hace dos días sufrió otro acto de violencia feroz”, pronunció el Pontífice.

Destacó que “las víctimas, entre las que había varios niños, son fieles que se dirigían a un santuario a rezar, y fueron asesinados después de que se negaran a renunciar a su fe cristiana. El Señor acoja en su paz a estos valientes testimonios, a estos mártires, y convierta los corazones de los violentos”.

Luego, Bergoglio, refirió sus palabras al atentado yihadista contra el recinto deportivo Manchester Arena, en la ciudad británica de Manchester, el lunes 22 de mayo durante el concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande.

“Rezamos también por las víctimas del horrible atentado del lunes pasado en Manchester, donde tantas vidas jóvenes fueros arrancadas cruelmente. Estoy cercano a los familiares y a cuantos lloran a los desaparecidos”, puntualizó ante cientos de fieles.

El atentado, reivindicado por el Estado Islámico, ocasionó la muerte a 22 personas mientras que otras 59 resultaron heridas. La mayor parte de las víctimas fueron niños y adolescentes.