Otro nicho de oportunidad para México, ahora es cuando

Xi Jinping, afirmó que su país lanzará la iniciativa de cooperación de la Franja y la Ruta sobre conectividad comercial junto con unos 60 países

Foto Cortesía

Por: Juan José Miró

En los primeros meses del gobierno de Vicente Fox, se supo de una alternativa de crear un puerto de altura en Baja California, acompañado de infraestructura portuaria, dotada de líneas de ferrocarril y carreteras, con el que se desahogaría una parte importante de la sobrecarga en Long Beach, California, y los millones de contenedores provenientes de Asia. El puerto conocido como Punta Colonet o sólo Colonet, sería el anfitrión beneficiado.

Después de múltiples dimes y diretes de la administración de Fox y buena parte de la de su sucesor Felipe Calderón, se canceló el proyecto que contaba, entonces, con el respaldo irrestricto de países como China, Corea y otros que se quedan en la historia; las razones inexplicables, nunca fueron suficientes, rayando en lo absurdo.

Ahora, 14 de mayo de 2017, en Beijing, el presidente chino, Xi Jinping, afirmó que su país lanzará la iniciativa de cooperación de la Franja y la Ruta sobre conectividad comercial junto con unos 60 países y organizaciones internacionales. Con esto, se inicia la carrera por lograr la “Nueva Ruta de la Seda”, enmarcada en la inauguración del Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional.

En la era de las alianzas, de los organismos multinacionales, de acuerdos y tratados, mientras Estados Unidos tras una política errática y sin destino definido, se enfrasca en un retroceso a la globalización, en el mundo y en particular China, avanza conforme a lo decidido. Esto es posible debido a que no tiene en el poder ejecutivo a un representante que se la viva comiendo hamburguesas, viendo televisión y mandando twitters , todo lo contrario, el mandatario chino Xi Jimping, es el mejor promotor que se la pasa brincando de país a país y de continente a continente.

China acaricia desde hace 300 años y lo ha intentado en varias ocasiones, proyectar su poder económico a occidente, pues en el último intento, al parecer, lo logrará a través de un proyecto de grandes dimensiones.

En 2013, Pekín anunció su plan de conectar decenas de economías mundiales a través de la red de infraestructuras –carreteras, aeropuertos, puertos de aguas profundas, redes de fibra óptica, ferrocarriles, gasoductos y oleoductos– de la Yi dai yi lu, Nueva Ruta de la Seda y en inglés Belt and Road Initiative (B&R). La ruta tendrá dos ramales: el terrestre Cinturón Económico de Shanghai a Hamburgo y la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI, que atravesará el Mar del Sur de China y el Índico hasta el mar Mediterráneo. El objetivo es claro: crear nuevos mercados para las empresas chinas con una inversión aproximada de cuatro billones de dólares en los próximos 30 años (boletín de hktdc.com).

La Franja y la Ruta, la nueva ruta de la seda, hay que conocerla y estudiarla porque está llena de elementos que conviene conocer en detalle. Se tomó, en primera instancia como referencia Punta Colonet, porque en materia portuaria, China ofreció apoyo para el puerto en Baja California, y México dejó pasar, una vez más una gran oportunidad.

En materia portuaria para incorporar la infraestructura que ha consolidado China al Proyecto “Nueva Ruta de la Seda” o Belt and Road, cuenta con los siguientes recursos: El Yangshan Deep Water Port, la mayor terminal de contenedores del mundo, maneja 36 millones de contenedores al año, cuatro veces más que Hamburgo, el mayor puerto de Alemania. En 2015, el Shanghai International Port Group se hizo con una concesión durante 99 años del puerto australiano de Darwin.

En el Mediterráneo, ya se han hecho con el control del puerto griego del Pireo, del egipcio Port Said y del mayor puerto de Israel, el de la bahía de Jaifa, cuyo uso ha sido concedido durante los próximos 25 años al Shanghai International Port Group. En el Índico, los puertos del llamado Collar de Perlas cubrirán una zona que atraviesa cada año dos billones de dólares en mercancías. El 80 por ciento de esa carga se transporta en barcos.

La fórmula de la que ha echado mano China, sin lugar a dudas es perfectible, pero hasta el momento ha funcionado, lo que no significa que pueda funcionar igual en otros países, pero lo que no puede pasarse por alto, es que ha funcionado y funcionado muy bien, una muestra fehaciente es lo que el país asiático ha logrado en tan poco tiempo.

Una nueva oportunidad para México y los mexicanos de inscribirse en el concierto internacional, sobre todo debido al divorcio necesario promovido por estados Unidos, ahora es cuando, sin requerir de la anuencia de los estadounidenses y con el coraje de los connacionales.

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