Columna: Lecciones del fenómeno Trump

Cada día es más difícil adivinar si los estragos provocados por el candidato Donal Trump, estaban fríamente calculados por los estrategas que llevaron a un personaje que quizá sabe mucho de negocios, pero nada, nada de gobernar y ser gobierno.

Si lo calcularon, imaginemos qué mentes; en manos de quién queda el gobierno de Los Estados Unidos. Y, si no lo hicieron, vaya nivel de irresponsabilidad, haber deshecho el tejido social, de por sí endeble y con muchos nudos gordianos hacia el interior de su país y de los millones de migrantes de múltiples naciones y, en particular, de mexicanos que a una buena parte no le ha sido fácil en sentido alguno vivir allende la frontera norte.

Trump arremetió desde los primeros días de su campaña contra México, quizá como reacción de sus fracasos económicos en el país (Baja California y Quintana Roo); o tal vez simplemente porque le gustó el discurso fácil que hizo moverse a millones de personas en el peor escenario, en su contra, pero por desgracia también en su favor.

Los colaboradores del empresario Trump, de quienes cada día se conocen más nombres lo mismo que trayectorias, hábitos e ideología, dejan entrever cómo se apuntala el republicano y sus amenazas que parecen discurso de campaña. Pese, por supuesto, a que le ha bajado dos rayas, ya no es candidato, pero sus aviesas intenciones siguen en pie y para eso se allegó, a gente lo más parecida a él.

La amenaza hacia el interior de Estados Unidos será y es responsabilidad de los estadounidenses y de los millones de migrantes que siempre han habitado ese país, lo que no debe ser, es que sin ser todavía gobierno, se le atiende en todo y para todo lo que dice y hace. México no tiene porqué modificar su agenda, al menos no exhibirla a la luz de las presiones que ejerce el candidato electo, por cierto aún no ratificado.

Unidad y solidaridad de todos los mexicanos en defensa de nuestros connacionales radicados allende la frontera norte es una exigencia ineludible. No hagamos eco de los evasores de siempre y no sólo por lo que hace al fisco, sino de aquellos que antes que sumarse y buscar nuevas fórmulas han sacado por miles, millones de dólares del país. Justo ahora que más se necesitan.

El periódico El Economista apunta: “…salidas de capitales de inversionistas residentes acumulan 15 trimestres consecutivos, desde el primer cuarto de 2013. Y alcanzó sus dos registros más altos, es decir, las mayores salidas trimestrales, entre enero y marzo de este año por 10 mil 951 millones de dólares y la del trimestre de julio a septiembre por 10mil 81 millones de dólares”. Estos hacen más daño que las amenazas, son todo menos ejemplo de solidaridad, ese tipo de divisiones son las que han acabado con el país, que de la mano de los altísimos niveles de corrupción, han concentrado, peligrosamente, la economía nacional y las posibilidades de abatir los altos índices de pobreza que están muy lejos de las estadísticas, y es una realidad lacerante.

Las alianzas de migrantes por temor a represalias de los nativos, tarde o temprano se revierten, aprender de esas lecciones coadyuvará a sortear de la mejor manera posible las amenazas que quiere hacer realidad el candidato republicano electo.

la mancuerna fatal tiene que evitarse a toda costa, amenazas por cumplirse, combinadas con entreguismo, incapacidad y corrupción de algunos connacionales, son el factor más importante a combatir, el cambio duele, pero es un alivio cuando se logra, estamos en el umbral de éste, evitemos caer en las redes de intereses mezquinos.

Compartir