John Kelly agradece detención presunto sospechoso de agente de la patrulla fronteriza

Hemos renovado nuestra cooperación con México para asegurar mejor nuestra frontera y enfrentar la delincuencia, expresó el secretario de Seguridad Nacional de EU

Secretario de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, John Francis Kelly

Por: Miriam Arvizu

Estados Unidos (Rasainforma.com).- El secretario de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, John Francis Kelly agradeció a las autoridades mexicanas haber detenido a Heraclio Osorio Arellanes, sospechoso de asesinar al agente de la patrulla Fronteriza estadounidense Brian Terry en diciembre de 2010.

A través de un comunicado se expreso que “bajo la administración del presidente Donald Trump, hemos renovado nuestra cooperación con México para asegurar mejor nuestra frontera y enfrentar la delincuencia transfronteriza”.

Lo anterior, pese a la crisis diplomática bilateral debido a las intenciones de Washington de construir un muro fronterizo y que lo pague México.

“Este arresto ilustra el compromiso de la administración de buscar justicia para los valientes agentes de la ley que arriesgan sus vidas todos los días para proteger la frontera”, agregó el secretario.

El secretario de Seguridad Nacional añadió que espera que esta detención sea “un paso significativo” para que la familia, amigos y colegas del agente Terry puedan superar su pérdida.

El 14 de diciembre de 2010, en la zona de Mezquite Seep, en Arizona, y en complicidad con otros sujetos, Arellanes presuntamente mató a disparos a Terry, cuya misión era “interceptar a un grupo de individuos dedicados a cometer robos a mano armada de cargamentos de marihuana en la frontera”, según las autoridades mexicanas.

La muerte de Terry acaparó la atención pública tras descubrirse que al menos uno de los rifles utilizados durante el enfrentamiento que acabó con su vida formó parte del contingente de armas que ingresó a México como parte de la controvertida operación “Rápido y Furioso” a manos del gobierno estadounidense.

El crimen involucró al menos a siete personas, y el Departamento de Justicia llegó a ofrecer un millón de dólares en 2012 por información que llevara a la captura de cuatro fugitivos, entre ellos Osorio Arellanes.