Iglesia Católica celebra el Jueves Santo

En este día se conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena y el lavatorio de los pies realizado por Jesús

Se le conoce como Última Cena a la comida donde Jesús compartió con sus discípulos e instituyó la eucaristía

Por: Miriam Arvizu

Ciudad de México (Rasainforma.com).- Este jueves, la Iglesia católica recuerda a Cristo cuando instituyó el sacramento de la Eucaristía, también conocido como la Última Cena de Jesús en Nazaret con sus discípulos, además inicia el Triduo Pascual, el periodo en que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Se le conoce como Última Cena a la comida donde Jesús compartió con sus discípulos e instituyó la eucaristía, también conocida como comunión, donde Cristo deja su cuerpo y sangra transustanciados en pan y vino.

“Entonces tomó el pan y, habiendo dado las gracias, lo partió y les dio, diciendo: ‘Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria mía’. Asimismo, tomó también la copa, después de que hubo cenado, diciendo: ‘Esta copa es el nuevo convenio en mi sangre, que por vosotros se derrama’”, relato del apóstol Lucas.

Otra celebración de este jueves es el lavatorio de pies que se denomina el evento en el cual Jesús, como un acto de humildad, lava los pies a sus discípulos, con la finalidad de dar un ejemplo de amor y servicio a los semejantes. De allí se desprende el mandamiento que Jesús hizo a sus discípulos: que debían amarse y servirse unos a otros.

Posteriormente, la Biblia indica que Jesús oró en el Huerto de Getsemaní, donde expresó su miedo, su angustia frente a la muerte, el pesar por ser traicionado y la soledad en su sacrificio, pero también su compromiso por cumplir la voluntad de Dios Padre y su confianza en él.

Fue también el Jueves Santo cuando Judas traicionó a Jesús, informó a los sacerdotes de que la persona a quien él besara era a la que debían apresar. Sin embargo, para el traicionado no fue sorpresa la actitud de su seguidor y en algunos pasajes de la Biblia puede leerse cómo Jesús se lamenta de la deslealtad de su apóstol.

A pesar de que unas pocas monedas desviaron la hasta entonces fidelidad de Judas, pronto se arrepintió de su acción y quiso enmendar sus culpas devolviendo el dinero a los sacerdotes. Sin embargo, el cargo de conciencia era tal que los textos sagrados cuentan cómo prefirió ahorcarse colgándose de un árbol antes que arrastrar su delito a lo largo de los años.

“Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: ‘Yo he pecado entregando sangre inocente’. Mas ellos dijeron: ‘¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú!’ Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros. Por lo cual, aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre”, puede leerse en el evangelio de Mateo.

Judas era el tesorero de su más cercano grupo de seguidores y administraba el dinero tanto de su Maestro como de sus compañeros. Según los textos de San Juan, la codicia de su colega ya se dejaba entrever y era sospechoso de apropiarse de las monedas que tenían como destino mejorar la situación de los más desfavorecidos.

 

 

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