Idioma de inglés, obligatorio en escuelas públicas en Panamá

Panamá bilingüe es un programa que se basa en una estrategia para capacitar docentes y estudiantes en el idioma inglés en diferentes estudios como Inglaterra y Estados Unidos

Panamá busca que sus docentes y estudiantes aprendan a dominar el idioma inglés (Foto: Universia Argentina)

Por: Alina Espinoza

Panamá (Rasainforma.com).- El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, sancionó la ley que establece el Programa Panamá Bilingüe como política de Estado lo que convierte a ese idioma en el segundo de enseñanza obligatoria en las escuelas públicas de este país.

Panamá Bilingüe es un programa que se basa en una estrategia para capacitar a docentes y estudiantes en el idioma en diferentes centros de estudios en países como Inglaterra y Estados Unidos. El objetivo principal es aumentar el dominio de ese idioma en el país a través de la enseñanza en escuelas públicas.

Ahora el gobierno panameño lo convirtió en ley con el fin de convertirlo en una política de Estado.

Con la nueva sanción establece que para garantizar la capacitación de los docentes bilingües certificados, el Programa Panamá Bilingüe organizará, desarrollará y dirigirá programa, iniciativas y cursos de perfeccionamiento profesional para la enseñanza del idioma destinados a los docentes en servicio en el sistema de educación pública del país.

“Estamos cambiando el sistema educativo de Panamá. Este es un programa que marcará hitos importantes en la enseñanza del idioma inglés, no sólo en nuestro país sino en la región”, aseguró el mandatario.

El proyecto recibió cooperación internacional para elaborar un nuevo plan de estudios para los jóvenes que se preparan en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena de Santiago, para fortalecer la enseñanza de inglés a los futuros maestros de primaria para impartir otras materias en ese idioma y capacitar a todos los profesores de ese Centro de Estudios.

Panamá es el primer país en iniciar un proceso de evaluación masiva de la enseñanza del inglés en adolescentes utilizando el marco común europeo, sólo Polonia y Japón lo hacen actualmente a ese nivel.