Estrés y consumo de drogas, binomio de migrantes mexicanos en su paso a EU

Generado por situaciones estresantes asociadas a la partida, tales como tener poco dinero para emprender la migración, contar con escasa información para cruzar la frontera o bien desconocer cómo cruzarla

El 70% apenas llegó a los cuatro estados más cercanos de su lugar de origen (Foto: Archivo)

Ciudad de México (Rasainforma.com/Redacción).- Los migrantes de México en su paso hacia Estados Unidos y estancia en aquel país enfrentan una situación de estrés que los puede conducir a incrementar su consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, reveló un estudio realizado por el investigador de la Universidad Veracruzana, Jorge Luis Arellanez Hernández.

“Consumo de drogas y respuestas al estrés migratorio entre los migrantes mexicanos que se dirigen a Estados Unidos”, es el nombre de la investigación, publicada en la edición correspondiente al segundo semestre de 2016 de la revista Frontera Norte, la cual concentra una encuesta aplicada a 605 personas en tal situación, quienes se encontraban de manera temporal en albergues de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo, del estado de Tamaulipas. La edad promedio es de 28 años, en un rango de 18 a 59 años entre los consultados.

Sobre los motivos para emigrar hacia el vecino país del norte, siete de cada 10 respondieron en busca de una mejora económica, pero también para el 53.1 por ciento la escasez de oportunidades de trabajo en su lugar de origen. Traslado por razones familiares, el 23.5 por ciento, donde las tres opciones más mencionadas son debido a la separación de los padres, para alcanzar a la pareja, o ante enfermedad o muerte de algún ser cercano.

Los destinos: Texas, el 46 por ciento; California, el 6.4 por ciento; Florida y Texas, 4 puntos porcentuales cada uno; y otros destinos diversos, el 21.6 por ciento.

En cuanto a la presencia de situaciones estresantes asociadas a la partida, tales como tener poco dinero para emprender la migración, contar con escasa información para cruzar la frontera o bien desconocer cómo cruzarla, entre otras, el 88.1 por ciento de los migrantes expresó haberlas experimentado. La mayoría, de un nivel de alta a muy alta.

Respecto a eventos de estrés relacionados con el arribo a la Unión Americana, se valoraron aspectos como la preocupación por no conseguir trabajo, desconocer la ciudad, tener problemas para comunicarse debido al desconocimiento del inglés, principalmente, donde el 67.6 por ciento presentó alguna de estas situaciones.

Ahora bien, las 488 personas que reconocieron haber padecido estrés durante el trayecto utilizaron las estrategias para enfrentar la situación, asociadas con respuestas de tipo emocional (tener miedo, sentir peligro al cruzar la frontera, pensar que sería mejor regresar a México, entre otras).

Quienes reportaron algún evento estresante asociado con la llegada al lugar de destino utilizaron estrategias dirigidas, en mayor medida, a la resolución, como tratar de relacionarse con otras personas, aprender inglés y adaptarse al trabajo.

Por otro lado, La investigación de Arellanez Hernández indicó que la tercera parte incrementó su consumo de bebidas alcohólicas mientras se encontraba en Estados Unidos. Los argumentos fueron debido a invitación por parte de amigos, familiares o compañeros y para dejar de lado malestares emocionales como soledad, melancolía, estrés o ansiedad, asociados directamente con su situación y la experiencia migratoria.

Por otra parte, el 37.7 por aceptó haber aumentado la cantidad de cigarrillos durante su estancia en territorio estadounidense, lo cual se relacionó con lo emocional, aunque también “por gusto o por vicio”.

En cuanto al consumo de sustancias ilícitas, sobresale el hecho de que 33.6 por ciento mencionó haber usado alguna droga al menos una vez en la vida. Las razones, diversas: Para experimentar los efectos de la droga; dejar de sentir soledad, depresión o tensión; por invitación, especialmente de amigos, y como una forma de olvidar los problemas.

Las drogas que se consumieron con mayor frecuencia fueron marihuana (19 por ciento), cocaína (12.6 por ciento), crack (5 por ciento), solventes inhalables (4.1 por ciento), éxtasis (1.7 por ciento) y metanfetaminas (1 por ciento).

De los 203 migrantes con esa experiencia, ocho de cada 10 las usaron antes de migrar, 46.3 por ciento únicamente en México, y 34 por ciento en ambas naciones.

Asimismo, el 17.7 por ciento de los encuestados empezó ese consumo en Estados Unidos, y durante la estancia en aquel país, en general, los porcentajes disminuyeron ligeramente, excepto en metanfetaminas, cuya proporción pasó de uno por ciento antes de migrar a 2.1 por ciento.

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