En México trabajan 3.6 millones de menores: Unicef

Nuestro país registra la mitad de la cifra reportada para la región de América Latina y el Caribe, de ellos todos entre 5 y 17 años en situación de marginación

El 12 de junio se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil (Foto: unac.org)

Ciudad de México (Rasainforma.com/Redacción).- Con certeza, no se sabe cuántos niños están en situación de vulnerabilidad por trabajo en el mundo; algunos organismos internacionales como el Fondo de las Naciones Unidas para Infancia (Unicef) o la Organización Internacional del Trabajo (OIT) consideran que esta población es de entre 167 y 250 millones.

De acuerdo a la Unicef y de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en México hay 3.6 millones de menores trabajadores (entre cinco y 17 años de edad), que es la mitad de la cifra reportada para la región de América Latina y el Caribe.

El académico de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la Universidad Nacional Autónoma de México, resaltó que los infantes son seres humanos que aún no deben cumplir con un trabajo, pues “no han gozado de su niñez. Además de ser pequeños física y mentalmente, emocionalmente tienen otras características, pero ante las circunstancias del país las familias en pobreza extrema recurren a ellos para que contribuyan”.

En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora este 12 junio, el universitario expuso que estos niños están inmersos en una realidad paradójica: por un lado, la calle, la pobreza y la marginación se han convertido en una forma cotidiana de vivir y, por otro, ese espacio es donde buscan la libertad, a veces a costa de su integridad.

A través de un comunicado detalló que la situación en la calle incrementa su vulnerabilidad por los riesgos que implica: violencia, adicciones, delincuencia y marginación social. Sin embargo, la marginación es una construcción del imaginario social, pues según estudios y muestras del universitario, sólo cuatro de cada 10 cae en problemas de adicciones y delincuencia, y su esperanza de vida es de 22 a 25 años por el daño físico y a la salud que se infringen.

El resto continúa en la búsqueda de formas de subsistencia informal, pero honesta; incluso, algunos llegan a matricularse y egresar de instituciones de educación superior.