En México se le da carpetazo a los crímenes: Carlos Fuentes

La transformación del país no llegará a través de una simple explosión espontánea

Ciudad de México (Rasainforma.com).-“La ausencia de canales de expresión democrática provocó finalmente el desbordamiento en el año 1968, suceso que demostró que la unidad nacional y la estabilidad eran ficción, autoengaños del sistema. Luis Echeverría no tenía sino dos salidas: reprimir o democratizar”, relató Carlos Fuentes a Radio UNAM en el año de 1971.

De los señalamientos a intelectuales sobre su aparente apoyo al entonces presidente de la república, Fuentes se desmarcó: “en mi caso, no le he dado un apoyo incondicional o casi incondicional al gobierno. Simplemente me he planteado una situación histórica”.

Estaba convencido que México vivía una crisis política que lo conduciría a un crecimiento importante. El país tomó el camino de la democratización, el cual se sujeta a pruebas y críticas, dijo.

Para el galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, desde el año 1940 el sistema mexicano se engañaba a través de una serie de mitos sobre la estabilidad y la unidad nacional que, en cierta manera, constituían la razón de ser del sistema y del Partido Revolucionario Institucional.

“Si se trataba de reprimir, el Ejército y la Policía lo hacen mucho más eficazmente. Entonces, el gobierno tuvo que optar entre esta represión que en última instancia hubiese significado la creación de un gorilato en México o una apertura democrática, que creo que es la que estamos viviendo y que para mí se expresa en un cambio de clima”.

Manifestó que si el presidente llevaba a cabo una investigación de los sucesos de 1971, como lo declaró en su momento, eso significaría que en México la justicia se habría restaurado y que en este país a esos asuntos ya no se les daría “carpetazo”.

“Este es un país donde se le viene dando “carpetazo” a los crímenes desde que uno tiene memoria (la muerte de Zapata, la muerte de Jaramillo, las represiones en Chilpancingo, el crimen nacional de Tlatelolco).

Si para ese caso el Poder Judicial, la Procuraduría de la República y el presidente de la república en verdad llevaran a cabo la investigación prometida, en México sería real la implementación por primera vez del imperio de la ley, de ser lo contrario, se pondría en duda la apertura democrática y la sinceridad de las palabras del presidente Echeverría.

De acuerdo con Fuentes, la transformación del país no llegará a través de una simple explosión espontánea. Mantener esa actitud es dejarse manipular por los grupos más regresivos, que son contrarios a cualquier apertura y democratización del país, puesto que un cambio en este sentido daña los intereses de las minorías plutocráticas del capital tanto mexicano como extranjero.

Consideró un “caldo de cultivo” del fascismo el “extremismo de los jóvenes” desencantados de la clase media, quienes comulgan con las teorías de George Sorel, uno de los teóricos del fascismo europeo que anteriormente había sido un teórico del socialismo.

“Para Sorel, la actividad revolucionaria consistía en negarse a cualquier actitud de acción concreta, pragmática, de tipo táctico en la sociedad italiana de su tiempo y actuar a través de un espontaneísmo y un catastrofismo de tipo mesiánico, que es lo único que podría llevar eventualmente a la izquierda al poder. El único que llegó al poder fue Benito Mussolini”.