Emite CCA recomendaciones para abatir contaminación ambiental en el Valle de México

El Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, señaló que la contaminación del aire en el Valle de México es un problema de salud pública

Ciudad de México (Rasainforma.com/Redacción).- Luego de que este sábado y por quinto día consecutivo se activara la contingencia ambiental fase 1 en el Valle de México, tras rebasar el nivel de los 150 IMECA (Índice Metropolitano de la Calidad del Aire) de ozono, el Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la Universidad Nacional Automática de México (UNAM) ha elaborado una serie de recomendaciones necesarias para abatir este problema de salud pública:

  • Reducir emisiones por combustión residencial (quemado eficiente en calentadores de agua, uso de energías alternas para calentamiento de agua y reducción de fugas de gas LP, entre otras) y controlar las emisiones de compuestos orgánicos volátiles
  • Establecer políticas públicas sobre el uso y las emisiones de las motocicletas
  • Incrementar la movilidad mediante la sincronización de semáforos
  • Aumentar la frecuencia y el número de vehículos de transporte colectivo
  • Reconsiderar la entrada a clases y trabajos de forma escalonada
  • Reubicar a los trabajadores, tanto en la iniciativa privada como del sector federal, en sucursales cercanas a sus viviendas y hacer un reordenamiento territorial
  • Realizar una verdadera gestión ambiental a nivel de cuenca atmosférica en el Valle de México
  • Revisar las normas oficiales de calidad del aire y el diseño de planes de contingencia adecuados a las condiciones locales
  • Contribuir como sociedad mediante la modificación de los estilos de vida, y exigir y ser corresponsables en la protección del ambiente

Según un comunicado, las condiciones meteorológicas en el centro del país en los últimos días han mostrado la presencia de un sistema de alta presión sobre la meseta central, hecho que ha favorecido una atmósfera estable con cielos despejados, temperaturas relativamente altas para la media típica del Valle de México, y vientos débiles que no han permitido la ventilación de contaminantes.

Todo esto ha favorecido la producción fotoquímica de contaminantes secundarios como el ozono, que alcanzan sus valores máximos después del mediodía.