Elecciones estatales con olor a federales

Por: Juan José Miró

En cuatro estados de la república se celebrarán elecciones el próximo  4 de junio, para el Estado de México, Coahuila y Nayarit, en estos se eligen  Gobernadores  y otros órganos de gobierno, mientras que en el Estado de Veracruz, sólo se elige a Presidentes Municipales.

La millonaria maquinaria electoral está en movimiento con todo lo que esto implica y la población de esas localidades, como siempre sucede en estos procesos expuestos a recibir el bombardeo de promesas, calificativos entre los candidatos de los diversos partidos, verbenas en plazas públicas y reparto de gorras, tortas, refrescos y una fuerte dosis de demagogia.

Diversos motivos hacen a las elecciones en el Estado de México como un avance de qué esperar para el proceso electoral en 2018; el tamaño de su padrón electoral, uno de los más nutridos del país, porque el Titular  del poder ejecutivo nacional es oriundo de dicha entidad, por ser el estado  con el mayor número de municipios conurbados a la Ciudad de México, por los vínculos económico comerciales entre ambas entidades, en fin un sinnúmero de circunstancias revisten la relevancia de las elecciones en esta entidad federativa.

Los consabidos debates entre los diversos candidatos ya comenzaron por lo que hace al Estado de México y sin lugar a dudas muy pronto se hará lo propio en los otros estados, como difícilmente serán diferentes uno de otro, quizá un repaso al susodicho, permita vislumbrar lo que serán los demás.

Elecciones van, elecciones vienen y el discurso no cambia, para ningún lado, el comportamiento es el mismo, unos contra otros, acusaciones fundadas o no es una sacadera de ropa sucia mareadora e inocua. La historia reciente y no tanto enmarcan los planteamientos, muchos qué no harán y muy pocos qué si harán, pero claro con la característica nacional ningún cómo lo harán.

El debate de marras dejo entrever que en el afán de denostarse unos a otros no conocen los alcances de los problemas ancestrales de la entidad y mucho menos soluciones para solventarlos. En ninguna parte del mundo hasta donde se tiene noticia, los empleos se crean por decreto o voluntad gubernamental a menos que sean para engrosar las filas de la burocracia, fuera de éste ámbito, es con la creación de unidades productivas, de opciones comerciales de capacitación ligada a cadenas productivas y/o de valor.

La patología social muy clara en el Estado de México, muy identificada, no se resolverá con acusaciones de lo que no se ha hecho sino con acciones concretas por hacer. Las patologías son producto de rezagos, corrupción (una patología más y contagiosa), oportunidades y varios factores más.

En el multicitado debate, se abordó en exceso el tema de la inseguridad, la pobreza y la movilidad de la población a sus fuentes de trabajo, ninguna propuesta concreta con base en un proceso de planificación y menos aún de referencia a planes y programas que existen que han pretendido mejorar la situación.

Práctica nacional negar o desechar lo que han hecho otras administraciones obliga a partir de cero con lo que esto significa, si cada uno de los asistentes a ese mueble que hizo de mesa de debate, hubiera conocido lo que se ha hecho, lo que la comisión metropolitana compuesta por los estados cuyos municipios están conurbados con la Ciudad de México, no dudarían en hacer mención de los trabajos que ahí se han desarrollado de alto impacto para los habitantes (que se cuentan por muchos millones) de esa región, pero no fue así, ni lo será.

Los millones de horas hombre que se pierden al día en los traslados de casa al trabajo, sólo se enuncian como un problema pero sin propuesta alguna, una infinidad de problemas se resolverían si se logra eficientar el transporte, pero no se ve trabajo para resolver tan grave problema.

Los mismos golpes bajos que se dan en las elecciones por la presidencia de la república se replican a nivel estatal. Tema central en el susodicho, fue el gobierno federal como responsable de todo o casi todo de lo que se habló, como aterrizar los cómos locales a partir de los nacionales, ese es el problema, por eso el olor de las elecciones locales huelen a federales.

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