El presidente de Brasil reta a que lo destituyan

Michel Temer reitera que no renunciará ante las acusaciones de corrupción y obstrucción a la justicia por la Corte Suprema

En un comunicado, el presidente Michel Temer reafirma que seguirá en el poder (Foto: captura de video)

Por: Alina Espinoza

Brasil (Rasainforma.com).- El presidente de Brasil, Michel Temer, reafirmó que no renunciará a su cargo aunque sea acusado de corrupción y obstrucción a la justicia por la Corte Suprema, porque si lo hace sería interpretado como culpable de los hechos.

La Corte Suprema abrió la semana pasada una investigación contra el jefe de Estado tras la petición de la Fiscalía, que sospecha que pudo haber participado en delitos de corrupción, obstrucción a la justicia y organización criminal.

Ante el escándalo, Temer aseguró que en caso de ser imputado por el poder Supremo, no dimitirá, rompiendo así la línea de corte que puso para mantener a alguno de los ministros en sus cargos tras las investigaciones abiertas por las declaraciones del grupo Odebrehct, implicada en el caso Petrobras.

La Fiscalía sustentó la apertura de investigación de acuerdo con los testimonios de varios ejecutivos de la multinacional cárnica JBS, quienes en un acuerdo de colaboración judicial, confesaron haber sobornado a más de mil 800 políticos de más de 28 partidos.

Uno de los dueños de la empresa, Joesley Batista, afirmó que le paga sobornos desde 2010 y que, entre ese año y 2011, llegó a entregarle una “mesada” de 100 mil reales por diversos favores en el Ministerio de Agricultura.

Además, existe una grabación de una conversación entre el con Temer, en la que el empresario comenta que busca “favores” para JBS en ministerios o que soborna a un exdiputado preso por corrupción y cercano al gobernante para que no colabore con la justicia.

En esa grabación, el presidente asiente o simplemente escucha en silencio, lo que da base a sospechas sobre una posible omisión frente a hechos ilegales.

Por lo que el mandatario brasileño dice que “todo fue montado” y apuntó que las sospechas en su contra no impedirán la aprobación de las reformas económicas propuestas por su gobierno,mismas que fueron paralizadas temporalmente tras el escándalo.

La oposición y algunos partidos que formaban parte de su alianza han pedido la renuncia de Temer e incluso han presentado un proceso destituyente, como el que aupó a Temer al poder poco después de que dimitieran a Dilma Rousseff de la presidencia en agosto pasado.