Crean camiseta deportiva con biotejido a base de bacterias E. coli

Los investigadores han implementado con éxito el biotejido en ropa deportiva

Ciudad de México (Rasainforma.com).-La ropa del futuro está hecha con microbios. Ahora los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) publicaron todos los detalles de esta espeluznante alternativa de vestimenta en la revista científica Science Advances.

El invento es un nuevo biotejido que se abre para que circule el aire cuando el usuario ha empezado a sudar. El secreto está en una capa de células microbianas que se expanden y se contraen en respuesta a los cambios de humedad. Así, una camiseta deportiva puede abrir y cerrar unas solapas de ventilación con el aumento de la temperatura corporal, y unas zapatillas de correr pueden ventilarse por sí mismas y eliminar la humedad.

Los investigadores probaron el concepto con una cepa no patogénica de la bacteria E. coli, la misma que provoca infecciones intestinales, que se hincha y se encoge según la humedad. A continuación modificaron los microbios con ingeniería genética para que expresaran una proteína verde fluorescente, con lo que conseguían que brillaran con un mayor nivel de humedad. Por último usaron un método de impresión celular para imprimir las células entre capas de látex áspero y natural.

Al colocar el tejido sobre una placa caliente seca, los científicos comprobaron que las células se encogían y que el látex se curvaba. Cuando el tejido se exponía a una condición ambiental diferente, las células se expandían y el látex se aplanaba. Tras cien ciclos, el tejido no mostraba signos graves de degradación ni una disminución del rendimiento.

Los investigadores han implementado con éxito el biotejido en ropa deportiva. Tanto en las camisetas como en las zapatillas adaptaron el tamaño de cada solapa según las partes en las que el cuerpo produce más calor y sudor. El tejido no requiere elementos adicionales para detectar y responder a la humedad.

Con información de: Teorema Ambiental