El proyecto surgió en Copenhague, Dinamarca, en el año 2000, y desde entonces ha sido replicado en más de 50 países de todo el mundo (Foto: Especial)

Dinamarca (MiMorelia.com/Redacción).- Una nueva modalidad de bibliotecas está cobrando adeptos en todo el mundo: en ellas, en lugar de libros, la gente “consulta” personas.

Así es, aunque parezca una broma no lo es, las bibliotecas humanas ya existen, en las cuales los usuarios seleccionan a la persona de su preferencia de un catálogo, con quien se sientan cara a cara durante un determinado tiempo para escuchar sus historias y compartir experiencias.

El proyecto en sí surgió en el año 2000 en Copenhague, Dinamarca, gracias a la organización no gubernamental Stop The Violence, aunque la idea original la llevó a cabo un grupo de jóvenes en 1993, quienes preocupados por la violencia ocasionada por la intolerancia y la discriminación en dicho país, decidieron ofrecer esta experiencia para fomentar el diálogo entre personas que normalmente no tendrían ninguna clase de contacto en el día a día.

Desde entonces, las bibliotecas humanas han sido replicadas en más de 50 países de todo el mundo, y en ellas indigentes, refugiados, personas transgénero, con alguna discapacidad, o incluso prostitutas y ex alcohólicos y ex drogadictos se ofrecen como voluntarios para contar sus historias a aquellos que quieran escucharlas.

Y aunque la “materia prima” de estas bibliotecas es la marginación, cualquiera que así lo desee puede acudir para formar parte del catálogo de “libros humanos”.