Antes de llegar a juzgados, parejas deben pedir ayuda psicológica: magistrada

Rebeca Florentina Pujol afirmó que las separaciones en el matrimonio afectan a los hijos, porque se les hace odiar al otro progenitor

En los niños ocasiona trastornos de personalidad (Foto: abogadodedivorcios.com)

Ciudad de México (MiMorelia.com/Redacción).- Rebeca Florentina Pujol Rosas, magistrada de lo familiar, afirmó que las parejas antes de llegar a los juzgados es importante que pidan ayuda a los especialistas, que acudan a terapia para disminuir los enojos y rencores, y de ésta manera eviten perjudicar a los hijos, según una nota de Grupo Fórmula.

En entrevista para el espacio de Juan Antonio Jiménez, explicó que en este tipo de casos suele darse la alienación parental, que es la manipulación que ejerce ya sea el padre o la madre, cuando se da la separación de la pareja, en contra de los niños.

“Decimos en contra de los niños porque la ejercen hacia ellos; es una situación donde se les hace odiar al otro progenitor, con el que no vive para efecto de que no puedan llevar a cabo el derecho de los niños, que es el de convivir con el otro padre, independientemente de los problemas de pareja”, explicó Pujol Rosas.

Añadió que hay estudios que se han llevado a cabo en ese sentido, y se ha descubierto que esta situación ocasiona en los niños trastornos de personalidad, porque los menores quieren a ambos progenitores y éstos no logran apartar las relaciones parentales en el momento en que deciden separase.

“Esto trae problemas con el psicólogo, en su vida no se pueden relacionar con una pareja de manera sana, porque el ejemplo que han vivido en familia ha sido siempre de una mala relación, de no establecer puentes de comunicación, de establecer la relación parental o maternal y este niño tiene problemas de socialización y obviamente para tener una pareja en la vida adulta”, agregó.

Destacó que si la pareja no termina de una manera sana la relación, tienen que enfrentar serios problemas, donde se utilizan a los niños en contra de uno y otro cónyuge.

Explicó que en el afán de obstaculizar la relación entre los niños y los padres, las autoridades tienen la obligación de garantizarle al menor todos sus derechos, y si alguien habla de problemas como de carácter sexual o violencia, por ejemplo, se debe separar de inmediato al menor del presunto abusador o agresor.

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